martes, 3 de diciembre de 2013

Verdugos de la cultura



“Tendremos una orquesta menos, pero queda una con futuro“.

De este modo respondió hace poco el director general del Südwestrundfunk, Peter Boudgoust, a la carta abierta en la que se le reprochaba una medida de austeridad: la fusion de dos orquestas dependientes de esa emisora estatal alemana.

O en otras palabras, la desaparición de una de ellas, debido a razones presupuestarias.

El caso me llama la atención porque saca a relucir un razonamiento que escucho con frecuencia en Alemania, en tiempos de crisis. Algo así como “lo sentimos, a nosotros también nos afecta, pero no hay de otra. Si hay que recortar, lo haremos sin piedad”.

También es llamativa la invocación al horizonte que abre dicho razonamiento. Presidentes de empresa, directores generales, gerentes administrativos y otros funcionarios germanos asumen con estoicismo que deben eliminar instituciones a cambio de un “porvenir”, de algo que en apariencia tiene futuro.
Pero lo cierto es que estamos en crisis, que Alemania no está a salvo, y que, de las instituciones que hoy sobreviven, algunas será recortadas más adelante.

¿Pesimismo? No. En los veinte años que dura ya mi contacto con Alemania he visto desaparecer de este modo, y sigo viendo desaparecer, redacciones de radio, coros de madrigalistas, festivales de música, emisoras independientes, y un largo etcétera de eventos y organismos culturales.

Lo malo es que, en tiempos de crisis, la promoción de la cultura es precisamente uno de los factores que diferencian a Alemania de otras naciones. Pero eso es un eslogan cosmético. Porque tampoco faltan aquí funcionarios a los cuales se les paga, y muy bien, para borrar a la cultura del presupuesto.

La crisis, parece ser, es permanente y marca el futuro. La crisis es el futuro.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario