lunes, 30 de diciembre de 2013

Pobreza en Alemania - Una visualización

La siguiente es uan visualización que elaboré a partir de los datos más relevantes disponibles sobre la pobreza en Alemania y la población en riesgo de caer en la miseria en este país. La herramienta visual también está disponible aquí.

Dejo en ojos del lector los resultados, tras descatar solo dos conclusiones preliminares: las mujeres y la población mayor de 65 años corren riesgo especial de caer en situación de pobreza. Pero, como también se puede ver a partir del análisis de estas gráficas, no son los únicos sectores vulnerables.

Invito al lector a que se sumerja en las cifras. Pronto tendrá mi comentario acerca de las mismas.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Réquiem por una compañía de danza

Otra víctima cultural de la crisis en Alemania: la compañía de danza de Sasha Waltz. La causa:un recorte presupuestario de cuatro millones de euros.

Fuente: Deutsche Welle

viernes, 13 de diciembre de 2013

El otoño que no se va

Diciembre 12 de 2013. Siete grados centígrados. De nieve, nada. En 2012 las nevadas comenzaron en noviembre. ¿Estragos del cambio climático?


martes, 3 de diciembre de 2013

Verdugos de la cultura



“Tendremos una orquesta menos, pero queda una con futuro“.

De este modo respondió hace poco el director general del Südwestrundfunk, Peter Boudgoust, a la carta abierta en la que se le reprochaba una medida de austeridad: la fusion de dos orquestas dependientes de esa emisora estatal alemana.

O en otras palabras, la desaparición de una de ellas, debido a razones presupuestarias.

El caso me llama la atención porque saca a relucir un razonamiento que escucho con frecuencia en Alemania, en tiempos de crisis. Algo así como “lo sentimos, a nosotros también nos afecta, pero no hay de otra. Si hay que recortar, lo haremos sin piedad”.

También es llamativa la invocación al horizonte que abre dicho razonamiento. Presidentes de empresa, directores generales, gerentes administrativos y otros funcionarios germanos asumen con estoicismo que deben eliminar instituciones a cambio de un “porvenir”, de algo que en apariencia tiene futuro.
Pero lo cierto es que estamos en crisis, que Alemania no está a salvo, y que, de las instituciones que hoy sobreviven, algunas será recortadas más adelante.

¿Pesimismo? No. En los veinte años que dura ya mi contacto con Alemania he visto desaparecer de este modo, y sigo viendo desaparecer, redacciones de radio, coros de madrigalistas, festivales de música, emisoras independientes, y un largo etcétera de eventos y organismos culturales.

Lo malo es que, en tiempos de crisis, la promoción de la cultura es precisamente uno de los factores que diferencian a Alemania de otras naciones. Pero eso es un eslogan cosmético. Porque tampoco faltan aquí funcionarios a los cuales se les paga, y muy bien, para borrar a la cultura del presupuesto.

La crisis, parece ser, es permanente y marca el futuro. La crisis es el futuro.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Estilos de robar

Alemania, se dice, es un país seguro. Es una verdad relativa. En 2012, según reporta el diario General Anzeiger, se registraron 2.648 robos a casas habitación en la zona de Bonn, Bad Honnef y Königswinter. En todo el estado de Renania del Norte-Westfalia se registra una tendencia a la alza en tal actividad criminal. La tasa de robos a casas habitación por cada 100.000 es de 476, según la Kriminalkommisariat 34, encargada de investigar dichos robos.

 

Es verdad que ninguno de esos casos se caracterizó por el uso de una violencia extrema. Quienes roban en Bonn parecen "decentes" en ese sentido.

De hecho, los robos a casas habitación rara vez duran más de cinco minutos. A nuestra amiga C.R. y a su familia, que viven en la zona de Mehlem, incluso los dejaron dormir tranquilamente mientras, en absoluto sigilo, los despojaban de computadoras y otros utensilios.

También parece a primera vista muy magro el botín logrado, en proporción con el riesgo asumido. En el "cristalazo" que hace algunos años le tocó a mi auto, en la pudiente zona de Plittersdorf, apenas se alcanzaron a llevar un navegador chafa.

Pero visto de otro modo, la perspectiva de vender un artículo robado a 40 ó 50 euros no es tan frustrante, si uno invierte apenas cinco minutos de esfuerzo.

La policía achaca el incremento en el robo a casas habitación en Renania del Norte-Westfalia a varios factores. Se menciona frecuentemente la apertura de las fronteras en el Este alemán (el viejo "blame it on the mexicans" aplicado a la Unión Europea). Se dice, sin mucha comprobación, que los asaltantes son "balcánicos", rumanos o búlgaros.

También se supone, porque no es otra cosa que conocimiento empírico, que muchos robos son perpetrados por drogadictos en desesperada búsqueda de ingresos. ¿Pruebas? No he visto ninguna.

El caso es que la tasa de impunidad admitida por las autoridades de Bonn ronda el 80 por ciento. No supera el 90 por ciento, como en México, pero el nivel tampoco es el de un lugar limpio de crimen.

Por si fuera necesario, aclaro que no minimizo los tremendos niveles de criminalidad en tierras mexicanas, ni sugiero que el sadismo de los delincuentes que operan en mi país de origen impera también aquí. Ambas situaciones son en este sentido muy contrastantes.

De todos modos, cuando veo cifras como éstas, me pongo a pensar. ¿En qué consiste la seguridad? Y para responder, me atengo al pragmatismo del government science actual: la seguridad pública, por desgracia, no es más que una percepción.

Y la primera tarea de gobierno, cuando se trata de combatir una percepción, es sustituirla por otra. Y hacerla masiva a traves de los medios.