Desde hace un par de años, esta chica aparece por doquier en el panorama urbano de Alemania. Anuncia, aparentemente con gran éxito, distintas marcas de prendas femeninas. ¿Quién dice que los alemanes, aún en tiempos de crisis, carecen de pasiones?
Hace 20 años, a poco de haber llegado, llegué a una conclusión que aún considero válida: lo que me aterra al comparar a Alemania con mi país de orígen no son las diferencias, sino las semejanzas. Este blog tiene como propósito explorar algunas de ellas, y analizar cómo se acentúan en el marco de la crisis económica europea.